BOLSAS MALARES


La aparición de las bolsas malares es uno de los marcadores de envejecimiento facial que más difícilmente se pueden disimular. Las bolsas malares se deben a la caída de la grasa que hay sobre las mejillas, debido a un relajamiento de los ligamentos que sostienen la grasa que se encuentra por debajo de los músculos de los párpados.

No se deben confundir las bolsas malares con las bolsas de los párpados inferiores, si bien se encuentran cerca, no se trata del mismo proceso y las estructuras que lo acompañan suelen ceder a los cambios de la edad, y por tanto, no se deben tratar de igual forma. Las técnicas de láser o rellenos tienen poco papel en su tratamiento.

La reparación de las bolsas malares se realiza con técnicas de rejuvenecimiento facial medio en los párpados. Las reparaciones se realizan a nivel subperióstico para disminuir el riesgo de lesión del nervio facial, mejorar la vascularización de las estructuras y permitir la liberación de los ligamentos excesivamente distendidos. De esta forma se puede mejorar el surco lagrimal, y también el surco que se forma entre los pómulo y los párpados; además se restaura el volumen normal de los pómulos y se suavizan las arrugas junto a la nariz y el labio superior.

El lifting facial medio requiere uno o dos días de ingreso y la intervención se realiza bajo anestesia general. Los resultados del lifting facial medio son estables y duraderos, pero es necesario el transcurso de unas pocas semanas para que disminuya el hinchazón tras la cirugía. Después se aconseja evitar tomar el sol durante varias semanas.

Luis Landín Jarillo
Cirugía Plástica y Reparadora
Madrid, España

Refs: Pacella S, Codner M. Midface lift. En: Aesthetic Plastic Surgery. Aston SJ. Elsevier 2010.

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