LABIO LEPORINO Y SUS SECUELAS



El labio leporino se debe a un defecto de cierre facial, y puede afectar al labio, a la encía, al paladar y a la nariz. Los defectos creados por el labio leporino se pueden tratar con excelentes resultados a edades muy tempranas. La primera intervención sobre el labio suele indicarse antes de los 4 meses de edad.

Pese a los avances en la cirugía del labio leporino, a veces quedan secuelas por alteraciones en la musculatura del labio, que afectan también a la nariz. Puede ocurrir una desviación nasal así como defectos en la cicatriz, con hundimiento de la misma. A veces también quedan defectos en el paladar que dan una tonalidad nasal al hablar y que favorecen la regurgitación de líquidos por la nariz.

En la adolescencia son frecuentes los defectos de paladar suelen requerir la utilización de tejidos locales o bien incluso de tejidos de los laterales de la boca para solucionarse. Las fístulas y comunicaciones del paladar con la nariz e incluso del labio con la nariz deben solucionarse porque producen alteraciones importantes a nivel psicológico y social. A veces es necesario utilizar injertos de hueso y de cartílago para solucionar las secuelas de labio leporino en adultos jóvenes.

Luis Landín Jarillo
Cirugía Plástica y Reparadora
Madrid, España

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